Antes de tocar un solo tornillo conviene entender cómo se encadenan las etapas: inspección de frenos y fluidos, ajuste de la puesta a punto según la pista, tandas cronometradas y lectura de temperaturas de disco. Cada paso depende del anterior, y los tiempos muertos entre sesiones suelen marcar la diferencia. Aquí detallamos qué se revisa, en qué momento y qué márgenes reales manejamos cuando el auto vuelve a boxes con las pastillas al límite.
Cada bloque de trabajo tiene una fecha aproximada, una entrega concreta y una condición para pasar al siguiente. Si algo no cierra en la revisión previa, se reprograma antes de tocar el auto. Estas son las fases que seguimos desde el primer contacto hasta la devolución posterior a la jornada.
Primera semana. Registramos modelo, peso, neumáticos montados, historial de frenadas y uso previsto en circuito. Sin esta ficha no se define ninguna configuración: dos autos iguales pueden pedir reparto de frenada distinto según el trazado y el piloto.
Segunda y tercera semana. Medimos espesor de discos, estado de pastillas y temperatura de trabajo en tandas cortas. Si aparece fading a mitad de vuelta, se revisa ventilación y conductos antes de avanzar. Es el punto donde más se reprograma.
Cuarta semana. Alineación, altura, precarga y presiones en frío y en caliente. Anotamos cada cambio con su fecha para poder volver atrás si el comportamiento empeora. Nada se deja a criterio de memoria.
Quinta semana, según disponibilidad de pista. Tandas de quince minutos con registro de temperaturas, presiones y tiempos por sector. Los datos se comparan contra la ficha inicial, no contra referencias ajenas al auto.
Días siguientes a la jornada. Entregamos un resumen con lo que funcionó, lo que quedó pendiente y qué repuesto o ajuste conviene resolver antes del próximo track day. Ahí se decide si se repite la fase o se avanza.
Inscripción y cupo La reserva se cierra cuando el grupo de rodaje alcanza el número de coches previsto para la tanda. Si llega una inscripción después, entra en lista de espera y se avisa con antelación suficiente para reorganizar transporte y neumáticos.
Revisión previa del coche Antes del primer stint pedimos estado de pastillas, temperatura de discos en la última sesión y presión en frío. No es una inspección técnica oficial: es un filtro para no perder media mañana con un problema que se detecta en veinte minutos de taller.
Sesiones y tiempos Los horarios publicados son una referencia de trabajo, no una promesa al minuto. Una bandera roja, una salida de pista o un cambio de clima desplazan la tanda siguiente y lo comunicamos por megafonía antes de mover el coche.
Datos y telemetría Los registros de cada stint se entregan al piloto al final de la jornada. No compartimos vueltas ni curvas de otros participantes sin autorización expresa, aunque el grupo entrene junto en la misma pista.
Cancelaciones Si la organización suspende la jornada por causas ajenas al equipo, se reubica la plaza en la siguiente fecha disponible. Los gastos de desplazamiento, alojamiento o transporte de material corren por cuenta de cada participante.
Contacto directo Para dudas que no encajan en estas notas, escribimos a info@dunkyourfaceoff.com o llamamos al +54 9 11 2705 8710. La base de operaciones está en 2 de Septiembre, Santiago del Estero, y desde ahí coordinamos cada salida a circuito.